Simposio Mediatecas: Sesión 5

Archivo versus colección

La segunda jornada del simposio ha arrancado con una sesión en la que se han examinado las estrategias de los museos en relación a la documentación de sus colecciones. Han participado en la sesión Jesús Carillo, Director de Programas Culturales del MNCARS-Museo Nacional y Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), Mela Dávila, Responsable de la mediateca MACBA-Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y Jane Burton, responsable de contenidos y directora creativa, de Tate modern (Londres).

Jesús Carillo, Director de Programas Culturales del MNCARS-Museo Nacional y Centro de Arte Reina Sofía (Madrid), ha señalado que la lógica tradicional del museo ha entrado en crisis y se opone a la lógica del archivo. Carillo cita al teórico Lev Manovich, quien afirma que la base de datos es la forma simbólica de nuestra época, y al historiador Hans Belting, quien señala en un artículo que los museos están viéndose forzados a repensar sus funciones.

La lógica del museo se basa en la voluntad coleccionista que desde el siglo XVIII han experimentado los imperios metropolitanos. Mientras el museo ha sido escenario y teatro en el que se muestran los objetos descontextualizados, separados del mundo al que se muestran y del mundo de los objetos, el archivo es un “maquinaria ciega”, no basada en la visibilidad ni estructurada en narraciones. Actualmente el museo se enfrenta a una mutación de sentido en sus colecciones. Cobran importancia los documentos, la colección queda convertida en archivo. El documento cobra un protagonismo antes reservado al objeto artistico, pero al mismo tiempo un documento en una vitrina no cumple su funcion del todo, si bien es un síntoma de la hibridación de la lógica del archivo en la lógica museal. Con la crisis del carácter narrativo del museo, este pasa a convertirse en Wunderkammer, un gabinete de curiosidades que da más peso a los objetos individuales y abandona la pretensión de una narración única, para establecer relaciones entre los objetos mediante narraciones contingentes. Entre los ejemplos que ilustran estos cambios en la presentación de la colección, Carillo cita la práctica de las “lecturas” de las colecciones a cargo de artistas, quienes aplican visiones subjetivas y enfoques inusuales.

Carillo propone, por último, una serie de principios que deben guiar al museo en la época de los archivos:

  • Qué archivar?: es preciso el establecimiento de unos protocolos y códigos éticos para determinar qué archiva el museo, teniendo en cuenta que toda decisión en el proceso de archivar es un posicionamiento. No existe actualmente un canon que defina lo que debe contener un archivo, y por otra parte el museo no debe limitarse a comprar los documentos para archivarlos, sino facilitar y potenciar la investigación en relación con los mismos.
  • Titularidad: el museo no puede poseer el archivo como patrimonio, sino custodiarlo y conservarlo. Es recomendable aplicar un principio de custodia compartida, reconociendo otras titularidades y realizar las tomas de decisiones de manera negociada con otros agentes.
  • Acceso: los archivos de los museos deben garantizar el acceso universal a sus documentos,según una noción de red abierta.
  • Activación: los archivos no sólo deben conservarse sino también activarse, permitiendo su interpelación con el presente por medio de exposiciones y otras formas de visibilización.

Mela Dávila, Responsable de la mediateca MACBA-Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona ha destacado, a partir de las palabras de Bartomeu Marí, que “el museo y el archivo son dos caras de una misma moneda”. La colección y el archivo se conciben como un continuum. Ni el archivo ni la colección tienen bordes. En este sentio, la función de los archivos no puede limitarse a conservar de una manera pasiva sino ser activa para crear documentación. En este sentido, afirma Dávila, el MACBA es particularmente activo puesto que su archivo contiene documentación procedente de la década de 1950 en adelante, justo en el momento de la desmaterialización del objeto artístico, en el que a menudo lo único que se puede conservar de la obra es el documento. El Centro de Estudios y Documentación se crea en 2007 para prolongar y enriquecer las funciones del MACBA, al vincular la actividad expositiva del Museo al estudio y la producción de conocimiento en el ámbito del arte contemporáneo. Sus funciones principales son:

  • Reunir y preservar: dispone de un fondo documental especializado en las prácticas artísticas contemporáneas entendidas en sentido amplio, es decir, no solo desde la perspectiva de la historia del arte, sino también desde otros ámbitos como los estudios culturales, la comunicación, la filosofía o la sociología. En cuanto al contexto, no se limita al ámbito local sino que se abre a nivel global, mientras que el marco temporal se establece en la segunda mitada del siglo XX. Los documentos que se conservan se reparten, en función de sus condiciones de acceso y conservación, entre la Biblioteca y el Archivo.
  • Investigar: el Centro ha puesto en marcha un programa de residencias para investigadores, y ha establecido una estrecha colaboración con el Programa de Estudios Independientes del MACBA.
  • Divulgar: la programación de exposiciones en la sala situada en su planta baja, recoge periódicamente nuevas selecciones de los materiales del Archivo y la Biblioteca.

En la creación del archivo, se ha tenido en cuenta que muchos documentos ya no emplearán el soporte de papel en el futuro, por lo que la arquitectura de la base de datos se ha creado ya teniendo en cuenta toda aquella documentación que se crea directamente en formato digital. En opinión de Dávila, no tiene sentido tampoco tratar las obras de arte y los documentos como compartimentos estancos, sino buscar maneras de presentar ambos con toda la multiplicidad de sus relaciones. Antes de iniciar la catalogación, la mediateca llevó a cabo una serie de debates y reflexiones respecto a la forma de concebir el archivo. Esto ha supuesto a su vez un esfuerzo de coordinación entre los diferentes departamentos del museo, puesto que ha sido preciso desdibujar las jerarquías entre los objetos de la colección y los que conserva el archivo para poder establecer relaciones entre ellos, situándolos además en una base de datos compartida.

El archivo se plantea ser lo más accesible posible, potenciando a la vez la visita al centro para que se consulten los materiales directamente. Algunos documentos, como los libros de artista, presentan dudas respecto a concebirlos como documentación u obra. Dávila presenta aquí diversos ejemplos presentes en la colección (libros de artista de Ed Ruscha, Boltanski o Xavier Miserachs). Otro aspecto a considerar es la documentación de formas de arte efímero, tales como la performance, y aquí se describe el trabajo realizado con la artista Esther Ferrer, en un proyecto consistente en reunir la mayor cantidad de documentación posible. Para la artista, los vídeos no son obras de arte, sino simple documentación, pero por otra parte son en muchos casos la única documentación que queda de su trabajo. En otros casos, lo que queda es un objeto, cuya participación en la obra podemos reconstruir tan sólo por medio de los documentos que nos informan acerca de ella. Particularmente en casos como éste, Dávila señala que en ocasiones la documentación informa más acerca de la obra que la obra en sí.

Jane Burton, responsable de contenidos y directora creativa de Tate modern (Londres) ha presentado los recursos desarrollados por su departamento para documentar sus exposiciones y actividades y ofrecer estos documentos al público de maneras fácilmente accesibles y atractivas. Hace tres años, empezaron a trabajar con un equipo de personal interno, con bajo presupuesto, para crear contenidos relativos a las exposiciones en un formato que pudiese ser distribuido a gran escala. La mayor parte de los contenidos que han elaborado son entrevistas con los artistas, que pueden consultarse en la sección del sitio web denominada TATE Channel y cuenta ya con cerca de 2.000 documentos. Pese a su corta duración, muchos de estos documentales requieren un trabajo considerable, como por ejemplo la entrevista a Chris Ofili, que se realizó durante varias semanas en el estudio del artista.

Uno de los proyectos llevados a cabo es TATEshots, un canal de podcasts con documentales acerca de los artistas y las exposiciones que se presentan en un formato que puede ser consultado en el sitio web o descargado a dispositivos portátiles como el iPod o el iPhone. Según indica Burton, este material debe ofrecerse de una forma que permita que esté disponible “siempre, para todos y gratis”. También han creado un canal de YouTube, una plataforma ideal puesto que el usuario ya accede a ella buscando contenidos audiovisuales de corta duración. En algunos casos, han experimentado problemas con artistas que no querían difundir su obra en esta plataforma, al considerarla demasiado banal. No obstante, las cifras de usuarios dan fe de la popularidad de estos formatos: 540.000 visitas en YouTube, 300.000 descargas en iTunes U y  1,5 millones de descargas en TateShots, desde su lanzamiento en febrero de 2007.

También han desarrollado, desde 2002 aplicaciones para dispositivos móviles, como el Palm Pilot, al que pronto han reemplazado los smartphones como el iPhone, que sirven de soporte para guías interactivas de las exposiciones. Estas guías pueden adquirirse junto con el dispositivo en la entrada, de la misma manera en que se obtienen las audioguías, pero también pueden descargarse gratuitamente en la tienda online iTunes, de manera que el usuario puede acudir a la exposición con la guía en el bolsillo y evitar el paso de adquirir una audioguía. En estas aplicaciones, afirma Burton, el diseño de la interfaz es esencial para facilitar una experiencia positiva al usuario, siendo estos dispositivos bien recibidos por visitantes de edades muy diversas. Burton también indica el uso de pantallas interactivas con información acerca de la exposición, y destaca que deben colocarse en la misma sala o en un espacio de tránsito frecuente, no en una sala aparte, puesto que de esta manera se extrae la consulta de información de la experiencia que supone visitar la exposición. Los archivos ofrecen muchas posibilidades, pero hay que encontrar modos creativos de presentarlos, para que interesen al usuario. Un ejemplo que aporta en este sentido es la aplicación interactiva para iPhone e iPod Touch que se creó para acompañar la exposición de Miroslaw Balka. Este programa se diseñó con la colaboración del artista y busca ser un sitio en el que el espectador obtenga no sólo información sino que viva una experiencia.

Según Burton, si no se encuentran maneras de hacer que la colección sea accesible, esta dejará de cumplir su cometido. Los archivos deben estar a disposición del público, y para ello es importante que las instituciones busquen soluciones por medio de acuerdos y colaboraciones. En este sentido, destaca el proyecto realizado en colaboración con la BBC para recuperar y mostrar antiguos documentales sobre la obra de Francis Bacon y Henry Moore, negociando con los herederos y obteniendo los permisos para su difusión.

El público tiene un papel importante en este aspecto, puesto que hoy en día cualquiera puede crear documentación de las exposiciones que visita. En este aspecto, Burton es reticente acerca de la calidad de las aportaciones del público, pero considera que se puede canalizar por medio de proyectos concretos, como la colaboración con Google Maps para obtener vistas actualizadas de paisajes de la colección, empleando las fotos realizadas por los usuarios y la localización geográfica aportada por Google Street View. La TATE, como institución, nunca podría haber llevado a cabo un proyecto así, que se hace posible gracias a la colaboración desinteresada del público.

Burton concluye su presentación comentando la creación de un nuevo espacio de mediateca y medialab en la futura ampliación del edificio en Bankside. Este espacio estará abierto al público, no se limitará a los investigadores, y por ello su equipo está estudiando modelos de referencia para convertirlo en un espacio creativo.

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