La información es poder: arte y activismo en la Red

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Dos semanas después de que Wikileaks desatase un tormenta política con la difusión de documentos clasificados y se iniciase la persecución a su portavoz Julian Assange, que cuenta con el apoyo de numerosas personas y colectivos en la Red, es un buen momento para recordar algunos proyectos artísticos que han empleado los recursos disponibles en Internet para reflexionar sobre la realidad política y social. Ante todo, el ejemplo de Wikileaks demuestra los cambios que se han producido en el acceso y distribución de la información: la difusión de documentos secretos, sobre la que tan a menudo se ha fantaseado en novelas y films, se produce de una manera sorprendentemente rápida y efectiva. La información se presenta, además, ordenada y clasificada para facilitar su lectura e interpretación, y se distribuye fácilmente a través de Internet. Los intentos por controlar la difusión de los documentos forzando la retirada del sitio web del servidor que lo aloja se han visto frustrados al ser posible copiar los contenidos del sitio y publicarlos en un servidor de otro país. Wikileaks cuenta actualmente con 2.174 réplicas (mirrors) en distintos servidores del planeta, lo cual teóricamente hace imposible que sus contenidos desaparezcan de la Red. Finalmente, el caso de Wikileaks ilustra el potencial de acción colaborativa en Internet y la existencia de una comunidad que reacciona con rapidez a cualquier ataque a la libertad de expresión.

La lucha contra la censura y el control de la información encuentra en Internet su plataforma ideal ya desde los inicios de la World Wide Web. Un ejemplo pionero lo constituye la conocida obra de Antoni Muntadas The File Room (1994). Creada inicialmente una instalación como una instalación física, la obra se traslada a un sitio web (alojado actualmente por la National Coalition Against Censorship) en el que se conserva un archivo de casos de censura, ordenados por fecha, lugar, motivos de la censura y medio sobre la que ésta se aplica. Internet ofrece al proyecto de Muntadas la posibilidad de ser accesible en todo momento, rompiendo de esta manera las barreras de la censura, y además facilita que cualquier usuario introduzca nuevos casos de censura, a fin de que el archivo crezca y se actualice. Esta iniciativa a muchos otros proyectos colaborativos, que se multiplicarán a medida que las herramientas para publicar en la web se hacen más asequibles y sencillas. En los primeros años de la World Wide Web, esta red de servidores conectados entre sí supuso para un colectivo de artistas un canal de difusión de alcance global que les liberaría de las limitaciones del marco institucional y el mercado del arte. Artistas como Vuk Cosic o el dúo 0100101110101101.org experimentaron con la práctica de crear réplicas de los sitios web, con y sin permiso. Cosic copió el sitio web de la documenta X tras conocer la intención de los organizadores de eliminarlo al acabar la exposición en Kassel, y lo publicó de nuevo en su propio servidor, como una obra de net.art, bajo el título documenta:done (1997). El gesto fue polémico, a la vez que demostraba la capacidad sin precedentes que tenía un individuo para copiar y difundir una información que se pretendía controlada por los organizadores.  En 1999, el dúo de artistas italianos 0100101110101101.org se dedicó a copiar y modificar diversos sitios web, entre los cuales Hell.com (un sitio de acceso restringido) y los sitios web de otros artistas. Las réplica de Hell.com generó una respuesta airada de sus propietarios, quienes acusaron a los artistas de violar los derechos de autor, un conflicto que es hoy en día bastante común.

A la copia le sigue la suplantación de identidad y la creación de ficciones con apariencia de realidad. Dos de los colectivos que mejor han empleado esta técnica son UBERMORGEN.COM y los mencionados 0100101110101101.org. De los segundos, cabe destacar su proyecto Nikeground (2003), una acción conjunta en Internet y la Karlsplatz de Viena, en la que apareció un stand anunciando que la empresa Nike había comprado la plaza e iba a renombrarla “Plaza Nike”. Aunque falsa, la iniciativa generó una gran polémica y consiguió llevar a los medios de comunicación una reflexión acerca del poder de las grandes empresas y cómo intentan insertarse en el espacio público. Recientemente, los artistas han lanzado el proyecto Plan C (2010), que narra un supuesto viaje a Chernobyl y la creación de una atracción de feria con restos de la zona radiactiva que se expone en parques de ciudades europeas. En el trabajo de los artistas italianos se confunden realidad y ficción para suscitar reacciones y reflexiones, como ocurre también en los proyectos de UBERMORGEN.COM. El dúo formado por los artistas Hans Bernhard y Lizvlx se dio a conocer con el proyecto Vote-Auction (2000-2006), un sitio web de una falsa empresa que ofrecía a los votantes estadounidenses durante las elecciones presidenciales de 2000 la posibilidad de vender su voto al partido que le ofreciese más dinero. La reacción del gobierno y los medios de comunicación del país fue inmediata e incluyó procesos legales, un especial en la CNN y la aparente prohibición de que los responsables entren en Estados Unidos. Bernhard y Lizvlx han creado otros proyectos en los que arremeten contra los poderes políticos y económicos con una combinación de ficción e ironía. Un proyecto reciente, Torture Classics (2010) se presenta como una ñoña selección de éxitos musicales comercializada por Time/Life, pero se trata en realidad de una recopilación de 60 canciones empleadas en la tortura de los prisioneros de Guantánamo por parte del ejército estadounidense. Las canciones han sido copiadas ilegalmente y pueden descargarse desde el sitio web de los artistas, con lo cual se plantea, además de una reflexión acerca de la violación de los derechos humanos en Guantánamo, una crítica a las restricciones de los derechos de autor (¿es legal usar una canción para torturar y no lo es para escucharla en casa?).

Performance de James Powderly durante la presentación de Torture Classics.

Otra forma de activismo o artivismo en la Red es la visualización, por medio de interfaces sencillas y claras, de datos que pueden obtenerse en Internet pero no son fácilmente visibles. El ejemplo más conocido de esta práctica es They Rule (2002), un proyecto de Josh On y FutureFarmers que emplea los datos de los consejos directivos de las grandes empresas en EE.UU. y los procesa en una base de datos que permite establecer conexiones entre ellos. Una elegante interfaz muestra las figuras de los ejecutivos y las empresas y crea gráficos en los que se hacen visibles las conexiones entre distintas empresas, miembros del gobierno, medios de comunicación y un largo etcétera. El sitio permite además que los usuarios creen nuevos mapas y votar a sus favoritos, con lo cual la información se renueva periódicamente. Otra forma de mostrar procesos ocultos es la que ha desarrollado el colectivo Radical Software Group en su proyecto Carnivore: si bien no se trata específicamente de un proyecto de activismo, se inspira en el programa DCS1000 del FBI, empleado para vigilar la transferencia de información en las redes de datos. En Carnivore, esta tecnología se aplica para crear visualizaciones de los datos que circulan en la Red por medio de un programa “cliente” con el que diversos artistas han creado sus propias piezas. Una de ellas, Police State (2003), de Jonah Brucker-Cohen, presenta de una forma lúdica una visión del control de la información por parte de las instituciones a través de una flota de coches policía en miniatura que se mueven según los datos que circulan por la Red.

Sin querer (ni poder) ser exhaustivo en la enumeración de proyectos de arte en Internet que plantean cuestiones acerca de la realidad social y política, quiero concluir con el trabajo de Joseph Delappe, un artista que ha desarrollado diversas performances en juegos y entornos virtuales. Una de las más interesantes es dead-in-iraq (2006-) una acción llevada a cabo en el juego multijugador online America’s Army, creado por el ejército estadounidense como herramienta de propaganda. En el juego, Delappe controla a uno de los soldados pero no participa en las operaciones militares, sino que acompaña a los otros jugadores mientras teclea en el chat los nombres de soldados reales que han muerto en la guerra de Irak. A mediados de 2009, tras numerosas incursiones en el juego, Delappe había escrito los nombres de 4042 de los 4213 soldados muertos en la contienda. Su intervención ha recibido a menudo el rechazo de los otros jugadores y aunque efímera, ha logrado introducir un mensaje crítico en un entorno pensado para anular todo cuestionamiento de las acciones del ejército. Delappe ha creado recientemente otro proyecto de crítica política, titulado NoneofthesecandidatesMcBain (2010), en el que propone a un avatar de Second Life como candidato al Senado de Nevada. El sitio web imita el estilo de los sitios de los políticos estadounidenses, con lo que se convierte en una parodia de la falsa imagen que éstos quieren proyectar, pero también sugiere que los políticos no son sino avatares o muñecos controlados por otros poderes que no podemos ver.

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