¿Hay vida después de VIDA? Entrevista a Mónica Bello

Por Pau Waelder

Hace unas semanas se presentaron en Madrid los proyectos galaradonados del Concurso Internacional de Arte y Vida Artificial VIDA 13.0. El jurado, constituido por José-Carlos Mariátegui (Perú), Mónica Bello Bugallo (España), Nell Tenhaaf (Canadá) Rodrigo Alonso (Argentina), Simon Penny (EE.UU/Australia), Zhang Ga (EE.UU/China) y Francisco Serrano (Director General de Fundación Telefónica), otorgó el primer premio a Sensitive to Pleasure (2010) de Sonia Cillari, el segundo premio a Plantas nómadas (2010) de Gilberto Esparza, y el tercero a Psworld (2010) de Julian Oliver, además de siete Menciones Honoríficas y siete proyectos que obtuvieron los Incentivos a la Producción Iberoamericana.

Con motivo de la doceava edición del certamen, he entrevistado a Mónica Bello, directora artística de VIDA, quien me explica algunos aspectos del pasado y el futuro de este concurso de características únicas en el panorama internacional.

Mónica BelloVIDA se centró en principio en proyectos que trataban acerca de la vida artificial, pero ha ido ampliando el espectro de su selección. ¿Cómo se produce este cambio y qué tipo de proyectos tienen cabida actualmente en VIDA?
VIDA se puso en marcha en el 1999, en un momento de gran dinamismo en el que surgieron algunas de las iniciativas pioneras en el encuentro entre arte, ciencia y tecnología (ISEA en 1990, la lista nettime en 1995, Prix Ars Electronica en 1987, ZKM en el 1997..). Un grupo de artistas visionarios formado por Rafael Lozano-Hemmer, Susie Ramsay y Nell Tenhaaf confiaron en la importancia de crear un proyecto que mostrara las exploraciones artísticas en este ámbito tan específico, el de la vida artificial, un área de investigación reciente acuñada en la conferencia científica Artificial Life I, en 1987. Para tal empresa recibieron el apoyo de la Fundación Telefónica y ya en las primeras ediciones  encontramos ente los premiados proyectos que podemos denominar históricos: Tickle de Driessens y Verstappen, La Cour des Miracles de Bill Vorn y Louis Phillipe Demers, Autopoiesis de Ken Rinaldo, Head de Ken Feingold, Genesis de Eduardo Kac, Life Species de Sommerer y Mignonneau, por nombrar sólo algunos. Estos proyectos se identificaban dentro de su diversidad con atributos derivados de la investigación en vida artificial: interactividad, autonomía, comportamiento evolutivo, emergencia.. y con técnicas propias de A-Life: autómatas celulares, modelos de redes neuronales, inteligencia artificial, robótica, etc…

En los últimos años hemos observado una mayor hibridación en los medios y en los formatos de las propuestas remitidas a VIDA, lo que nos ha llevado desde el jurado a plantearnos la expansión de la categoría de modo que se muestre consecuentemente la evolución del campo. El certamen ha ido ampliando paulativamente su alcance al mantener su interés por proyectos cercanos a la investigación vida artificial al tiempo que se expande hacia territorios próximos a las ciencias de la vida y a las ciencias medioambientales. Podemos decir que en las últimas convocatorias se reciben y seleccionan proyectos que trabajan en un territorio amplio en donde los planteamientos artísticos se vinculan a cualquier proceso vital dinámico que sea afectado por la simulación.

Sonia Cillari, Sensitive to Pleasure

Los proyectos galardonados en VIDA suelen hallarse bien en el ámbito de la investigación científica o en el terreno de la experimentación artística, a veces en un punto intermedio. ¿Cuál de estos dos aspectos ha tenido más peso en las doce ediciones de este concurso?

Ambos aspectos son relevantes en la valoración y selección de premiados. El jurado se forma por seis expertos con mucha experiencia en el ámbito cuyos perfiles se complementan de manera que podamos apreciar las aportaciones de las experiencias artísticas a un nivel técnico y conceptual. Sin embargo la misión de VIDA no es reflejar la investigación que se lleva a cabo en los laboratorios científicos, sino el modo en el que los artistas se apropian de ésta, la desarrollan con fines artísticos, especulan sobre la misma a un nivel cultural y sociológico, y contribuyen a la generación de conocimiento.


¿Qué vida hay después de VIDA? ¿Cómo se desarrolla la relación entre la Fundación Telefónica y los proyectos premiados, se realizan exposiciones, publicaciones, una colección? ¿Hay previstas otras maneras de difusión además de la Galería VIDA?
Tras la celebración del décimo aniversario hace tres años hemos iniciado una reflexión acerca del impacto de VIDA en la producción artística. Esto nos lleva a considerar el rol de VIDA como único, al propiciar el desarrollo de la investigación artística en un área que en su momento fue marginal y que con los años ha crecido en visibilidad y en notoriedad.

VIDA ha sido un agente de cambio en este proceso y como tal queremos constatarlo. A partir del próximo año prevemos poner en marcha toda una serie de acciones que giren en torno al premio y a los premiados, que se materializarán en formatos expositivos, educativos, de divulgación y de reflexión crítica. Esto incluye publicaciones y una web que permita un fácil acceso a los proyectos y a VIDA en su totalidad, como recurso indispensable para investigadores y comisarios, pero también para el público amplio.

En su décima edición, VIDA anunció un premio a la trayectoria artística, pero este aparentemente no ha tenido continuación. Por otra parte, se dedica una partida a la producción iberoamericana. ¿Qué ha motivado ambas decisiones?
El Premio a la trayectoria se anunció con motivo del décimo aniversario, para celebrar los diez años de VIDA al reconocer la labor de un creador destacado en el ámbito del arte  y nuevos medios. El premio se concedió a la artista Laurie Anderson por su labor precursora y su carrera marcada por la innovación con los nuevos medios y los nuevos  lenguajes. Está previsto convocar el premio de nuevo en sucesivos aniversarios.

La modalidad Incentivos a la Producción surgió en el 2001 para promover la investigación y el desarrollo de proyectos en Latinoamérica, España y Portugal. Son países en los que la Fundación Telefónica cuenta con sedes y por lo tanto tiene una razón estratégica para la compañía. Igualmente importante es el hecho de que en las primeras ediciones se  observó que los artistas residentes en estos países jugaban con clara desventaja frente a artistas de otras zonas, en donde los medios para llevar a cabo proyectos tecnológicos resultaban más accesibles. Hemos apoyado en esta categoría un promedio de cinco proyectos en cada edición, la dotación se ha duplicado además en el 2008, con un total de 40.000 euros destinados al premio en esta única categoría. Los resultados no se han hecho esperar, entre los proyectos premiados de los últimos cinco años tenemos artistas que proceden de estos países, así que ya podemos hablar de un “efecto Incentivos”, como lo ha denominado Jose-Carlos Mariátegui, importante impulsor del arte latinoamericano en el jurado de VIDA.

Chapter II: Understanding Modularity, de Félix Luque Sánchez

¿Qué aspectos destacaría de los proyectos premiados en relación con la investigación actual sobre vida artificial?
En la X Conferencia Europea de Vida Artificial, celebrada en 2009 en Budapest, y que curiosamente trabajó bajo el lema “Darwin meets Von Neumann”, se llamó la atención sobre las investigaciones recientes en vida artificial, circunstancia que VIDA desea reflejar en la próxima convocatoria de proyectos:

“… algunas de las ideas altamente especulativas que se debatieron en los orígenes de este campo han madurado hasta el punto de que se están creando nuevas conferencias y revistas científicas dedicadas a ellas: la síntesis de células artificiales, la simulación de redes biológicas masivas, la explotación de sustratos biológicos para el cálculo y el control y el despliegue de la ingeniería de inspiración biológica constituyen hoy en día prácticas de vanguardia”

Los resultados obtenidos en la sintetización de métodos informáticos con ciencias de la vida y sistemas vivos, tal y como se han descrito en dicha conferencia, están cada vez más presentes en las experiencias cotidianas. Además, cada vez vivimos más en un mundo de datos en el que las visualizaciones dinámicas entrelazan lo real y lo virtual, y entrecruzan los cuerpos, entornos y redes. VIDA convoca propuestas que potencien la dimensión cultural y sociológica que adquieren estas investigaciones científicas actuales en vida artificial.

Stand VIDA 12.0 en ARCO 2010

Stand de VIDA 12.0 en ARCO 2010

VIDA se presenta anualmente en la feria de arte contemporáneo ARCO. En su experiencia, ¿qué recepción tienen los proyectos de VIDA por parte del sector de las artes visuales?
Los premios VIDA tienen siempre una acogida extraordinaria en ARCO, producen una gran fascinación en el público y curiosidad en el visitante más experto. Siempre es uno de los stands más visitados de la feria y seguramente uno de los que más varía de un año a otro, por razones obvias. Es además una importante oportunidad para dar a VIDA la visibilidad y el reconocimiento del público amplio que se da cita los días de la feria.

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Un comentario en “¿Hay vida después de VIDA? Entrevista a Mónica Bello

  1. Sin duda es uno de los certamenes (si no el más) importante de arte tecnológico, con una calidad de participantes y de proyectos presentados espectacular… Sin ir más lejos, el galardonado con el segundo premio de esta última edición, para mi es espectacular.

    Por cierto, la edición 13.2 ya está en marcha, así que habrá que estar atento para ver los proyectos que se presentan, y atención la gente que reuna cualidades para un certamen de este tipo, que no dude en presentarse: http://bit.ly/m06Vgo

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