La mediación técnica en las prácticas culturales y artísticas

 

Independientemente de si pensamos en tecnologías sencillas o complejas, un cepillo de dientes o un blog como éste, la definición y comprensión de la tecnología que manejamos no acostumbra a variar mucho. Se trata de un instrumento producido por el ser humano para alcanzar determinados objetivos. El cepillo nos permite eliminar la suciedad que queda almacenada entre los dientes y este blog me permite en este momento comunicarme con vosotros sin necesidad de que nos encontramos físicamente. Ahora bien, aunque podemos estar de acuerdo en qué ambas son tecnologías… ¿en qué se diferencian? Aunque son igual de interesantes, los cepillos de dientes y los blogs no parecen haber motivado la misma cantidad de reflexiones sobre su uso… Los segundos forman parte de una suerte de revolución digital que parece estar cambiando prácticamente todas las esferas de la actividad humana, entre las cuales está el arte y la cultura. A propósito del cepillo, probablemente podríamos convenir que fue una tecnología central en el advenimiento del higienismo, central en la modernización de las sociedades occidentales, pero hoy en día aparece como un simple instrumento con el que limpiarnos los dientes. ¿Por qué razón nos relaciones con ambas tecnologías de manera tan diferente? ¿En qué sentido la tecnología digital puede considerarse un elemento que transforma las prácticas artísticas y culturales? ¿Por qué razón otras tecnologías no adquieren la misma notoriedad e importancia?

En este curso trataremos de responder a estas cuestiones pero desplazando los principios que habitualmente se utilizan para contestarlas. En muchas ocasiones, la distintividad de estas tecnologías se atribuye a las características internas de los artefactos, a las nuevas capacidades que ponen a disposición de sus usuarios. En otra ocasiones, por el contrario, su novedad se percibe de manera diferente: no como algo que emerge de los artefactos sino como la expresión de un cambio de orden societal, cultural o político. Desde este segundo punto de vista, la tecnología condensa y materializa una serie de cambios que ya se están produciendo a otro nivel. Dado que la tecnología es un producto humano, son los cambios en el ser humano, en su modo de ser y expresarse, los que se hacen visibles en la tecnología. La dialéctica entre estas dos posiciones no sólo está presente en el estudio de la tecnología y del cambio social, también y muy especialmente en el estudio del arte y la cultura.

Para que tengáis una idea de cuál será la aproximación con la os propondremos pensar sobre el papel de la tecnología en la producción artística y cultural, y en especial de la cultura digital, os invito a que veáis la conferencia que Bruno Latour ofreció a estudiantes de arte y ciencias sociales en el KW INSTITUTE FOR CONTEMPORARY ART de Berlín. Se trata de un charla en la que Latour, uno de los antropólogos más influyentes de la actualidad, explica de manera muy sintética las implicaciones que tiene un enfoque centrado en el papel mediacional de la tecnología, desarrollado inicialmente para el análisis de la ciencia y del desarrollo tecnológico, en la comprensión cultural y artística.

 

Veremos este y otros temas en el curso de especialización Cultura, medios y sociedad UOC-LABoral, que empieza el próximo 17 de octubre y forma parte del Posgrado Arte y cultura digital UOC-LABoral.


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